Bebidas y el clima cálido
Cuando hace calor en la ciudad, es muy común recurrir a refrescos fríos o jugos embotellados. Aunque quitan la sed momentáneamente, la gran cantidad de azúcar suele generar un bajón de energía poco tiempo después.
Las aguas frescas tradicionales (como jamaica, limón o tamarindo) hechas en casa con muy poca o ninguna azúcar añadida, son una excelente forma de mantenerse hidratado de manera constante y natural.